Con profundo pesar despedimos a Vicente Gómez Serrano, catedrático de Química Inorgánica y figura destacada de la Universidad de Extremadura. Su fallecimiento deja un vacío difícil de llenar tanto en el ámbito académico como en el personal.
Vicente fue, ante todo, un hombre bueno. Quienes tuvimos la fortuna de conocerlo sabemos de su calidad humana, su trato cercano y su lealtad. Supo conjugar el rigor y la exigencia propios de la ciencia con una actitud siempre generosa, abierta y profundamente respetuosa.
En el mundo científico, su trayectoria estuvo marcada por la responsabilidad, la constancia y el compromiso. Su trabajo contribuyó de manera significativa al avance del conocimiento, y su magisterio formó a generaciones de estudiantes e investigadores. Fue un referente no solo por sus méritos académicos, sino por su integridad y su forma de entender la profesión como un servicio a la sociedad.
Pero más allá de sus logros, Vicente será recordado por el afecto que supo sembrar. Fue una persona querida y respetada, cuya presencia dejaba huella por su serenidad, su honestidad y su humanidad.
Hoy la comunidad científica y todos quienes compartieron camino con él lo despedimos con gratitud y cariño. Su memoria permanecerá viva en su obra, en sus discípulos y,sobre todo, en el recuerdo de quienes lo apreciamos.
Descanse en paz.

